NO DIGAS NADA

Escrito por freedomwords 19-01-2016 en amor. Comentarios (0)

Shh, no digas nada. Que no se te note en la mirada que se para el mundo cuando nos miramos. Que no se entere nadie de que nos amamos, por favor, no digas nada. Que no nos tengan que señalar con el dedo porque decidimos ir a contracorriente.

No llores, venga cálmate. Alguien mejor vendrá. Ya verás, esto es algo pasajero. Nada, tonterías, nimiedades. Seguro que en realidad no nos amamos, que es el azar, que es cosa de locos, nos gusta lo prohibido.

No me roces al pasar, que nadie se dé cuenta de que nos hemos quedado aquí encerrados en este instante. Diles a tus manos que no tiemblen cuando estoy cerca, dile a tu respiración que no se agite cuando te hablo. Nos van a delatar.

Por favor, deja de imaginar un futuro conmigo. ¿No sabes que en nuestro camino hay obstáculos? Esto es como la “falsa moral” de OBK. No me quieras tanto, ¿no ves que esto es pasajero? Deja de hacerme feliz que ya está aquí la despedida, sí, a la vuelta de la esquina. Deja de abrazarme, deja de besarme. Deja de ser mi perfecta mitad, ¿no entiendes que no puede ser?

Por favor, no llores, me tengo que ir. Los imposibles también existen, y tú y yo somos eso, imposibles. ¿No ves que la luna está encarcelada? Es mejor que se quede en una historia bonita con un obligado final. No te envalentones, empecemos a ser desconocidos con recuerdos en común.

Venga, sigue adelante, cuando te pregunten por mí, diles que no me conoces, diles que fue un espejismo. Estas noches se quedarán dentro de nosotros. Ya está, déjalo. Es tarde.

Es tarde, no fuimos valientes. Nos dejamos vencer. ¡Mierda! Si es que no luchamos…Nos dejamos ganar antes de comenzar la batalla. Maldito miedo, malditas dudas.  Adiós mi amor.

Un año después…

Se te ve mejor, eres feliz. ¿Ves? Te lo dije. Te dije que vendría alguien mejor, te dije que te volverías a enamorar. Que yo solo fui un espejismo, una utopía, un paréntesis en la cordura de tu vida. Un terremoto que arrasa todo lo que pilla a su paso.

Has reconstruido tu vida, y no sabes cómo me alegro. Se acabó el dolor y la culpabilidad de amar lo imposible. Ahora puedes seguir, ya tienes tu historia de amor, fácil.

Se acabaron las dudas, la angustia, las lágrimas… Ya tienes tu paz. ¿Yo? Pues aquí sigo, una escritora mediocre, que cuenta sus historias de imposibles en sus noches de insomnio.

No, no, que va, no me volví a enamorar. Desde que te fuiste no pude volver a ponerme la máscara. Cuando uno prueba la libertad, ya sabes, no quiere volver a la rutina. Sí, sí, soy feliz. Me tiré mucho tiempo culpando a mi cobardía por dejarte de ir, pero ya lo he aceptado. ¿Que en qué quedó todo? Nuestro secreto inconfesable. Gracias por todo.

No te vengas abajo ¿Eh? Ya hemos pasado lo peor. Ya sólo es seguir el camino. Shh, no mires atrás. No te des la vuelta para buscarme. Ya hemos superado todo, o por lo menos nos hemos decidido a dejarlo en un lado del corazón en el que no haga tanto ruido. Shh, no digas nada, que se van a dar cuenta de que no nos hemos olvidado. Cuídate y sé feliz.